Brackets

Si hay algo que te viene a la cabeza nada más escuchar la palabra ortodoncia, sin duda son los brackets, ¿verdad? Esos aparatos que has visto tantas veces en otras personas y que nunca has querido llevar tú.

Si estás aquí, puede que sea porque el dentista te ha dicho que los necesitas. Tú o algún familiar, o un hijo, o amigo. Sea como sea, vamos a explicarte en qué van a influir realmente los brackets sobre tu vida, y vamos a darte unos consejos que seguro que te ayudan a llevar el tratamiento.

Antes de nada, te explicamos de forma muy simple que los brackets son cada uno de los “cuadraditos” que se pegan en cada diente. En ellos se encaja el arco metálico y así se forma todo el conjunto del aparato dental.

Los brackets sujetarán tus dientes. El arco de metal irá tirando de los brackets para enderezarlos, y con ellos, a tus dientes. Es una ortodoncia fija, porque no te la puedes quitar hasta que termine el tratamiento.

Tipos de brackets

Hay muchas modalidades de brackets, se diferencias según su material, su sistema de fijación al alambre metálico o su posición en los dientes. Aquí tienes los tipos de brackets que te vas a encontrar más habitualmente:

Cosas que debes Saber sobre los Brackets

Seguro que te preguntas cómo es la experiencia de llevar brackets. En qué va a influirte el hecho de llevar un aparato fijado a tus dientes de manera permanente. Aquí te vamos a compartir ciertas consecuencias que vas a vivir sí o sí con tus brackets sean del tipo que sean.

Vas a tener que Aprender Nuevos Hábitos

No es que tu día a día vaya a cambiar demasiado, pero sí que tendrás que asimilar ciertas normas en cuanto a comida e higiene dental.

Seguramente dejes de comer ciertos alimentos y empieces a comer otros nuevos gracias a tus brackets. Si estabas pensando en cambiar tu dieta, puede ser un motivo más para hacerlo. Vas a estar más pendiente de lavarte los dientes y vas a tardar más tiempo en lavarlos.

Tu ortodoncia te obligará a usar protectores bucales si practicas deporte. Un golpe en la boca puede ser doloroso de por sí sin ortodoncia. Puedes clavarte algún diente en los labios o en la lengua y sangrar bastante. Puede que incluso algún diente se te parta si el golpe es fuerte o da en el punto exacto. Imagina el estropicio que puede ocurrir si llevas brackets en los dientes.

Vas a Conocer el Interior de tu Boca a Fondo

Las sesiones de cepillado antes eran muy simples, ahora necesitas asegurarte de que tus brackets están limpios sin comida incrustada por ningún lado. Vas a revisar tu dentadura desde ángulos que antes ni te planteabas. Y vas a estirar tus labios para llegar a tus muelas y limpiar los brackets como nunca antes lo habías hecho.

Las Fotos ya no Serán lo Mismo

Esto es relativo. Puede que te de igual llevar brackets desde el punto de vista estético. Si es así, saldrás sonriendo en las fotos como siempre has hecho, igual que si no tuvieras brackets. Todo será igual, excepto que se verán tus brackets.

También puede que hayas tenido que resignarte a los brackets y prefieras disimular todo lo que puedas. Entonces vas a pasar muchos meses sin sonreír en ninguna foto.

Sea como sea, también debes pensar en esto cuando tu tratamiento termine. Cuando tus brackets se retiren tus fotos tampoco serán iguales, ¡porque tu dentadura estará perfecta!

Seguramente te Saldrán Heridas

Es muy difícil encontrar algún paciente que no haya sufrido roces o llagas al usar brackets. Es algo que va estrechamente ligado a este tratamiento.

Lo más habitual serán los roces en la cara interna de los labios, lo que está en contacto constante con los brackets. Y los motivos son muy diversos. Puede que simplemente apoyes tu mano en tu cara o en tu boca, y sin querer aprietes los brackets contra tus labios.

También puede que al dormir, apoyes tu cabeza de forma que aprietes los brackets contra tus mejillas.

Sea como sea, te acabarás acostumbrando y seguramente cambies algunos de los gestos y posturas que provocan esos roces.

Para evitar estas heridas el dentista te dará una cera especial que se aplica encima de cada bracket. De esta forma deja su superficie lisa y protegida para que el bracket no sea tan molesto.

Consejos sobre Brackets

Ya has visto es qué aspectos de tu vida diaria van a influir especialmente tus brackets. Ahora veamos algunos consejos para hacerte más fáciles las rutinas de tu tratamiento.

¿Qué Comer y Cómo Hacerlo?

Esto es sencillo. Solo debes recordar una regla básica: Con la ortodoncia no debes morder nunca, solo masticar. Puede parecer de niños de primaria, pero es algo tan cotidiano y simple que a veces se olvida. No es lo mismo morder que masticar. Este sería el “cómo” comer. Ahora vamos a ver el “qué” comer.

Aquí vamos a agrupar nuestras recomendaciones en dos partes: Después de los ajustes (suele haber molestias) y durante el resto del tratamiento (sin molestias).

En fase de dolor: Si tienes molestias tras un ajuste de tu aparato, tranquilo, porque es algo normal. Pero seguro que no te apetece mucho comer, morder ni masticar cuando tus dientes están así. Por eso, intenta comer alimentos que no te requieran morder ni masticar demasiado. Alimentos como el puré, las sopas, el yogur y demás, no necesitan masticar. Otros como las tortillas o el pan de molde son muy suaves y seguro que también ayudan. En resumen, la dieta blanda que se suele decir para cuando se está mal del estómago.

En fase sin dolor: Puedes comer todo lo que quieras si te ves con ganas. Eso sí, cuando tengas que morder de un trozo grande directamente con los dientes, mejor pártelo con cubiertos y cómelo de forma “elegante”. No es un capricho, es para evitar que tus brackets se despeguen.

RECUERDA: Nunca muerdas alimentos. Si te encuentras un alimento que debas morder para meterlo en tu boca, mejor usa el cuchillo y tenedor.

Trucos para Identificar Alimentos Prohibidos

Normalmente un dentista te daría una lista con los alimentos que puedes y no puedes comer durante tu tratamiento con brackets, pero tal vez sea más útil enseñarte algunos consejos para que tú mismo sepas identificarlo. Aquí nuestra particular lista para ayudarte a identificar y recordarlo. No puedes (o no debes) comer algo si…:

  • Si sale de un kiosco: Sentimos ser tan duros, pero es que es así. ¿Qué hay en los kioscos? frutos secos, golosinas, gominolas, chicles, palomitas… Es decir, un montón de alimentos que se van a quedar incrustados en tus dientes y por todo tu aparato en cuanto entre en tu boca y los mastiques. Los frutos secos además suelen estar muy duros y pueden despegar tus brackets.
  • Si sabes que cuando los comes se te quedan restos entre los dientes: Tú lo sabes bien. ¿Patatas fritas? ¿Gusanitos? todo de kiosco, pero hay más. Esa carne fibrosa que siempre te deja un molesto trozo incrustado entre los dientes. ¿Te la imaginas encajada en tu aparato?
  • Si te hace poner caras “extrañas” al saborearlo: Cualquier cosa muy picante, muy dulce, muy ácida, muy agria o muy salada te va a hacer poner una cara peculiar para soportar su “fuerza” en tu boca. Ya estás avisado de que los brackets causan heridas por tu boca. Puede que tengas heridas pequeñitas que no llegues a notarlas, pero cuando comas algunos de estos alimentos seguro que las descubres. Especialmente debes evitar picantes y cítricos (ácidos).
  • Si crees que está muy duro: La comida muy dura puede hacer que tus brackets se despeguen de tus dientes al morderla. ¡Nada de morder pan tostado ni frutas directamente!

Ya sabes, si te encuentras con alguna comida que te haga dudar, repasa estos consejos y tú mismo sabrás si debes o no debes comerla.

Lleva siempre un Cepillo Interdental Encima

Cada vez que comas, deberás retirar los restos de tu aparato. Realmente esta es la razón de la mayoría de “prohibiciones” del punto anterior. Si estás en casa, será fácil que vayas al lavabo y te laves los dientes, pero si estás fuera tal vez lo tengas algo más complicado. Por eso, siempre te irá bien llevar un cepillo interdental en el bolsillo.

Estos cepillos son pequeños y están pensados para acceder a zonas difíciles, de ahí su nombre “entre-dientes”. Con el cepillo podrás retirar mucho mejor esos molestos restos que quedarán entre tus dientes.

Lo ideal sería que puedes ir a un baño y poder enjuagarte bien la boca para reblandecer los restos. De paso podrás ir limpiando el cepillo sobre la marcha.

¿Qué hago si me duelen los Brackets?

La pregunta sería si te duelen los dientes ¿no? Pero dejemos las bromas que con el dolor no se juega. Lamentablemente si te duelen los dientes por culpa de los ajustes de tus brackets, debes tener paciencia porque es algo normal.

Si te has puesto los brackets es para mover tus dientes de forma adecuada, ¿no? Es lógico que cuando se ajusta el aparato para que vaya provocando movimientos, haya cierta molestia. ¿Te imaginas coger unos alicates tú mismo y girar, tirar o empujar tus dientes? ¡Seguro que ni loco se te ocurriría hacer algo así! ¡Menudo dolor!

Pero eso es exactamente lo que hace la ortodoncia, eso sí, poco a poco y con paciencia. Tus tejidos notarán cierta tensión porque están en movimiento. Es un movimiento muy suave y pausado, casi imperceptible, pero está presente. Si la ortodoncia no moviese tus dientes no tendría sentido.

Esta clase de dolor, o más bien molestia, pasa poco a poco. En algunos pacientes se pasa en unas horas, en otros en algunos días, pero a todos se les pasa. Si el dolor es muy fuerte tu dentista te recetará algún analgésico, pero no es habitual.